Ejercicio de comprensión de lectura
Lee el siguiente texto y responde las preguntas que aparecen al final.
El león y el ratón
Un león dormía tranquilamente en la selva, cuando un ratón empezó a jugar encima de él. El león se despertó y atrapó al ratón entre sus garras. El ratón, asustado, le pidió perdón y le rogó que lo dejara ir, prometiéndole que algún día le devolvería el favor. El león se burló de la idea de que un ratón pudiera ayudarle, pero decidió soltarlo.
Pocos días después, el león cayó en una trampa tendida por unos cazadores. Los cazadores se fueron a buscar un camión para llevarse al león, mientras él rugía y se debatía para liberarse. El ratón escuchó los rugidos y corrió a ver qué pasaba. Al reconocer al león, decidió ayudarlo y empezó a roer las cuerdas que lo ataban. Pronto, el león quedó libre y agradeció al ratón su ayuda. Así, el ratón cumplió su promesa y demostró que los pequeños también pueden ayudar a los grandes.
Preguntas
- ¿Qué hacía el león cuando el ratón empezó a jugar encima de él?
- Rugía
- Cazaba
- Dormía
- Comía
- ¿Qué le prometió el ratón al león si lo dejaba ir?
- Que le traería comida
- Que le devolvería el favor
- Que sería su amigo
- Que no lo molestaría más
- ¿Cómo cayó el león en una trampa?
- Por culpa del ratón
- Por su propia curiosidad
- Por obra de unos cazadores
- Por un descuido de la naturaleza
- ¿Cómo ayudó el ratón al león a liberarse?
- Lo defendió de los cazadores
- Lo llevó a un lugar seguro
- Le dio ánimos y consejos
- Roe las cuerdas que lo atan
El zorro y las uvas
Érase una vez un zorro que paseaba por el campo, cuando vio un racimo de uvas colgando de una parra. El zorro se sintió atraído por el aspecto jugoso y dulce de las uvas, y se dijo a sí mismo:
- ¡Qué suerte he tenido! Voy a comerme esas uvas y a saciar mi sed y mi hambre.
Y el zorro se acercó a la parra y saltó con todas sus fuerzas para alcanzar las uvas, pero no pudo llegar a ellas. Volvió a intentarlo una y otra vez, pero siempre se quedaba corto. Cansado y frustrado, el zorro se alejó de la parra y dijo:
- Bah, no me importa. Seguro que esas uvas están verdes y agrias. No las quiero ni regaladas.
Y el zorro se marchó, tratando de consolarse con su orgullo herido.
Selecciona la respuesta correcta
- ¿Qué animal protagoniza el cuento?
- a) Un zorro
- b) Una tortuga
- c) Un león
- d) Un ratón
- ¿Qué fruta vio el zorro colgando de una parra?
- a) Manzanas
- b) Peras
- c) Uvas
- d) Naranjas
- ¿Qué quería hacer el zorro con la fruta?
- a) Regalarla
- b) Plantarla
- c) Comerla
- d) Pintarla
- ¿Cómo intentó el zorro alcanzar la fruta?
- a) Trepando por la parra
- b) Cortando la parra con sus dientes
- c) Saltando con todas sus fuerzas
- d) Pidiendo ayuda a otro animal
- ¿Logró el zorro conseguir la fruta?
- a) Sí, después de muchos intentos
- b) Sí, con la ayuda de otro animal
- c) No, porque la fruta estaba muy alta
- d) No, porque la fruta se cayó al suelo
- ¿Qué dijo el zorro al alejarse de la parra?
- a) Que las uvas estaban verdes y agrias
- b) Que las uvas eran muy dulces y jugosas
- c) Que las uvas le daban alergia
- d) Que las uvas le daban sueño
- ¿Qué hacía la cigarra durante el verano?
- ¿Qué hacía la hormiga durante el verano?
- ¿Qué le decía la cigarra a la hormiga?
- ¿Qué le decía la hormiga a la cigarra?
- ¿Qué pasó cuando llegó el invierno?
- ¿Qué le pidió la cigarra a la hormiga?
- ¿Qué le respondió la hormiga a la cigarra?
- ¿Qué aprendió la cigarra de esta experiencia?
- ¿Qué tipo de texto es este?
- ¿Qué moraleja tiene este texto?
La cigarra y la hormiga La cigarra y la hormiga
Érase una vez una cigarra que cantaba alegremente durante el verano, mientras una hormiga trabajaba sin descanso para almacenar comida para el invierno. La cigarra se burlaba de la hormiga y le decía:
- ¿Por qué trabajas tanto, hormiguita? Ven y diviértete conmigo. El verano es para disfrutar, no para sufrir.
- No, gracias - respondía la hormiga -. Yo prefiero trabajar y ahorrar. El invierno está cerca y pronto hará frío. ¿Qué harás tú cuando no haya nada que comer?
- No me preocupo por eso - decía la cigarra -. El invierno está lejos y seguro que algo se me ocurrirá. Ahora déjame cantar, que eso es lo que me gusta.
Y la cigarra seguía cantando, mientras la hormiga seguía trabajando.
Pero el verano pasó y llegó el otoño, y luego el invierno. La temperatura bajó y la nieve cubrió el suelo. La cigarra no tenía nada que comer y empezó a tener hambre. Recordó entonces a la hormiga y pensó que tal vez ella podría ayudarla. Así que fue a su casa y llamó a la puerta.
- ¿Quién es? - preguntó la hormiga desde dentro.
- Soy yo, la cigarra. Por favor, ábreme. Tengo frío y hambre - dijo la cigarra.
- ¿Frío y hambre? - dijo la hormiga -. ¿Y qué has hecho durante el verano?
- He cantado - dijo la cigarra.
- ¿Has cantado? - dijo la hormiga -. Pues ahora baila.
Y la hormiga cerró la puerta y dejó a la cigarra fuera. La cigarra se dio cuenta de su error y se arrepintió de no haber sido más previsora. Pero ya era tarde.
Escribe tu respuesta en el espacio.
El pastor mentiroso La princesa y el guisante La princesa y el guisante
Selecciona los verbos que faltan en el texto y escríbelos en los espacios correspondientes.
Verbos: llamar, llover, poner, dormir, sentir, ser, estar, casarse, buscar, contar
Érase una vez un príncipe que quería _________ con una princesa de verdad. Pero no podía encontrarla, porque todas las que conocía le parecían falsas o mentirosas. Así que decidió viajar por el mundo para _________ a su princesa ideal.
Un día, después de mucho viajar, volvió a su castillo sin haber encontrado a su princesa. Estaba muy triste y desilusionado. Esa noche, mientras cenaba con sus padres, el rey y la reina, se oyó _________ a la puerta. El rey mandó abrir y vio a una joven muy hermosa, pero empapada y sucia.
- ¿Quién eres y qué quieres? - le preguntó el rey.
- Soy una princesa y vengo a pedirles alojamiento - dijo la joven -. He _________ por una tormenta terrible y no tengo dónde _________.
- ¿Una princesa? - dudó el rey -. No lo parece. Estás hecha un desastre.
- Es verdad, soy una princesa - insistió la joven -. Por favor, creanme y ayúdenme.
El rey y la reina no sabían si creerla o no, pero decidieron acogerla por compasión. La llevaron a una habitación y le prepararon una cama muy alta y mullida, con veinte colchones y veinte edredones. Pero debajo de todo eso, la reina _________ un guisante pequeño y duro.
- Si es una princesa de verdad - pensó la reina -, _________ el guisante a través de todos los colchones y los edredones. Y si no lo siente, es que no es una princesa de verdad.
La joven se acostó en la cama y trató de _________. Pero no pudo pegar ojo en toda la noche. Algo duro le molestaba en la espalda y no la dejaba descansar. Se dio vueltas y más vueltas, pero no consiguió _________ cómoda.
A la mañana siguiente, el rey y la reina le preguntaron cómo había dormido.
- Muy mal - dijo la joven -. No sé qué había en la cama, pero me ha hecho daño en todo el cuerpo. Parece que me han dado una paliza.
Al oír esto, el rey y la reina se miraron con sorpresa. Luego se volvieron hacia el príncipe y le dijeron:
- Hijo, esta joven es una princesa de verdad. Solo una princesa de verdad puede _________ un guisante debajo de veinte colchones y veinte edredones. Te la hemos _________ sin saberlo.
El príncipe se puso muy contento al saber que la joven era una princesa de verdad. Y como la encontró muy bella y muy valiente, se enamoró de ella y le pidió que se _________ con él. La princesa aceptó y celebraron una gran boda. Y el guisante que había revelado el secreto fue guardado en el museo del castillo, como una prueba de que la princesa era de verdad.
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